Manchester United convirtió la Major League Soccer Juego de las Estrellas en su propio escaparate de talento.
Federico Macheda anotó dos goles tempranos, la estrella mexicana Javier Hernández anotó en su debut con los Diablos Rojos, y el Manchester derrotó al MLS All-Stars 5-2 en el partido de exhibición final de su gira por Norteamérica.
Darron Gibson y Tom Cleverley añadieron tantos para los Diablos Rojos, en su puesta a punto para el comienzo de la temporada de la Premier League el próximo mes.
JAVIER
Quizá ni él mismo lo soñó así.
Ni en sus más secretos pensamientos lo imaginó de esta forma.
Javier Hernández Balcázar, la nueva joya del futbol mexicano, estuvo 30 minutos en la cancha y en 23 logró completar su sueño...
Se estrenó como goleador del Manchester United.
Pitó el árbitro la finalización de la primera parte, cuando el mismo Alex Ferguson, técnico del Man-U, le dijo: "Quédate a calentar".
Javier, muy serio, se volteó y fue con sus demás compañeros.
Sabía que la noche sería especial.
Inicia la segunda parte y "Chícharo" no se cansa de correr, de hacer todo lo que le indican los preparadores del equipo inglés. Mientras, vea como su cuadro prácticamente arrasa con las estrellas de la MLS.
Al minuto 50, Sir Ferguson lo llamó. Le dijo: "Vas a entrar en punta, haz los movimientos de un 9, y apoya en la recuperación, no pases de media cancha".
Javier contestó: "Yes sir".
"Vas a entrar por Nani".
"Chícharo" se acabó de preparar. Calcetas listas, y la camiseta con el 14 en la espalda puesta, el apodo de "Chicharito" lucía en la parte alta.
La tarjeta de cambio le es entregada. Un asistente le dice: "Suerte muchacho", Javier le sonríe y se para en el medio de la cancha a la espera.
Es el minuto 60, el balón no sale del campo, parece que nunca saldrá. El tiempo pasa y el juego no se detiene, en qué piensa Javier Hernández en ese momento.
Seguro que en su familia, en su padre, su madre y sus abuelos, que lo siguen por televisión; de seguro de sus inicios, de aquellos técnicos que tanto le ayudaron.
De sus compañeros en el campo y fuera de él; de su novia, la cual por cierto se quedará en México, en una prueba de que el amor puede vencer la distancia.
Estaba en eso cuando el árbitro pita y el asistente pone en su pequeña pantalla el número 14. La hora ha llegado, al minuto 62, Javier Hernández debuta como jugador del Manchester United, le toca la mano a Nani y el sueño se hace realidad.
La gente se pone de pie, el Reliant le aplaude al mexicano, y lo primero que Javier hace es correr al área, pero no a la del rival, sino a la propia, para colocarse como en la barrera para proteger un tiro libre.
Mas la barrera se abre, ¿tuvo algo de culpa? y Ching anota el primero de la MLS.
Dos minutos después, a los 64, toca su primera pelota, más bien la rebana en un intento de tiro que sale a saque de banda.
Pero eso no lo desanima, Javier sabe donde caerá el balón y a los 66 minutos recibe un excelente pase a segundo poste, la pelota le quedó a su pierna izquierda y de media vuelta sacó tiro al poste pero el portero desvió a tiro de esquina.
Cerca, muy cerca.
El ímpetu del "Chicharito" es algo a destacar. Al minuto 69 en su afán por ayudar, le gana en la salida de la defensa de la MLS, la pelota a Conde, pero cuando se enfila a la portería es derribado cerca del área. Se provoca un tiro libre y de esa acción nace el gol, un golazo de Darren Gibson.
Al minuto 75, se vuelve a colocar en la barrera defensiva. Esta vez nadie se mueve.
EL GOL
Y llega el momento del éxtasis, lo que nadie esperaba.
Al minuto 83 desde el mismo campo del Man-U sale un servicio largo, Javier rompe por milímetros el fuera de lugar y ante la acelerada salida del portero de la MLS le bombea el balón y anota su primer gol como Diablo.
Javier sólo abre los brazos. Trata de tomarlo todo con calma, una ligera sonrisa se le escapa y sus compañeros se acercan a felicitarlo.
Al minuto 90, pierde una pelota en media cancha con Ferreira.
No hay tiempo más, en el descuento es poca la acción que tiene Javier. Cuando acaba el juego va de inmediato con Conde, quien le obsequia su camiseta. Junto con sus demás compañeros da una especie de vuelta olímpica, agradece la ovación y respira.
Mira al cielo, busca algo, busca la primera estrella que vio a la cual agradece todo lo que le ha dado.